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jueves, 21 de mayo de 2015

Estuches de cuero para dos (ref.090)

Como una pareja de amigos se llevan escasos 15 días en sus cumpleaños, estuve dándole vueltas a qué podría manufacturar como regalo para cada uno y que, a la vez, fueran complementarios... ¡y de ahí salieron este par de estuches de cuero!


El estuche para él fue más pequeño y sencillo...


... pero con capacidad suficiente para 4-5 bolígrafos.


El estuche para ella fue más grande, con cremallera y con una frase de un libro de Paulo Coelho, El Alquimista, que le gusta bastante y nos ha dado mucho juego en el pasado.


Ah, además, aproveché para personalizarlo con su nombre en uno de los lados más cortos.


Los dos están hechos con piel de potro y los diseños, en ambos casos, son propios. En mente tengo un proyecto un poco más ambicioso... ¡veremos si saco el tiempo suficiente y lo consigo!

domingo, 22 de marzo de 2015

Estuche tricolor (ref.087)

Por esperar para enseñaros algo hecho con un material distinto al cuero y no saturaros, se ha pasado más de un mes y no he subido nada... ¡hasta ahora! Aquí os dejo una variante del estuche hecho con dos cremalleras que os enseñaba aquí. Hace unos meses me pidieron un estuche con tres cremalleras, una para cada uno de los colores corporativos de la ONGD AS, y éste es el resultado.


Así queda con todas las cremalleras abiertas...


Ha costado un poco más que la versión de dos cremalleras pero como a la destinataria le gustó bastante, ¡objetivo conseguido!

jueves, 4 de septiembre de 2014

Funda para viajar con la réflex de incógnito (ref.074)

Llevaba tiempo dándole vueltas a cómo hacer para viajar (o salir a la calle) con la cámara réflex sin llevar la típica bolsa o mochila de fotógrafo que va "avisando a los amigos de lo ajeno" que al menor descuido se pueden llevar varios cientos de euros en especie entre cámara, objetivos, flash... ¡así que me puse manos a la obra! 

Con un tupper recortado y adaptado al tamaño de la cámara, mucha tela con espuma (foam), tela fuerte (sarga laboral se llama), hilo a contraste y una cremallera de doble sentido conseguí hacer una funda que se acopla perfectamente en cualquiera de las mochilas-bandoleras que tengo y pasa mucho más desapercibida que la típica funda para cámaras.

¡Éste es el resultado!



En la parte que hace las veces de tapa le puse un bolsillo para dejar las tarjetas de memoria, la batería de repuesto...


Como el resultado final inicial quedaba demasiado soso, con pintura de tela y a mano alzada (así está, que una de las patas parece que está debajo de la cola) reinterpreté el logo de Tótum Revolútum en un trozo de tela aparte que luego cosí como si fuera un parche con la marca... ¡que quién sabe si no será así en el futuro!


Entre unas cosas y otras, con la tontería de que quedase bien visualmente, lleva bastante trabajo, sobre todo porque está cosido totalmente a mano... aún así, además de lo entretenido que estuve, entre los materiales que tuve que comprar y lo que ya tenía por casa no me habré gastado más de 6 euros en total, ¡así que genial!

martes, 22 de abril de 2014

Otro monedero con sabor a clorofila (ref.066)

Esta semana os dejo una nueva vuelta de tuerca a mi manía de reciclar y poner cremalleras a casi todo. Ahí va otro monedero hecho con los tubos de pasta de dientes, un poco más elaborado que éste que os enseñé en los inicios del blog.


No descarto intentar otra variante que tengo en mente, algo más elaborada... ¡cuestión de tiempo!

miércoles, 9 de abril de 2014

Estuche cremallero (ref.065)

Esta semana hago "trampas" y os enseño algo que hice hace tiempo y que todavía no había publicado: un estuche para los bolígrafos imprescindibles con dos cremalleras de medio metro... ¡y nada más!


Así se ve con las dos cremalleras abiertas...


Como véis no deja de ser una variante de este monedero cremallero, cuyas fotos subí hace unos meses.

lunes, 27 de enero de 2014

Reciclando con M&M's (ref.056)

Sigo con mi "síndrome de Diógenes creativo" y en esta ocasión le doy salida a un par de los envoltorios de M&M's que tenía guardados esperando una segunda oportunidad. Con forro adhesivo de libros, una cremallera y una tira de tela vuelve a salir un pequeño monedero.

 

Esta vez le ha tocado a los envoltorios de M&M's, pero hace un tiempo hice algo parecido con las bolsas de Chupa Chups.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Monedero cremallero (ref.047)

Con algunas entradas anteriores habéis podido comprobar mi manía de querer ponerle cremallera a todo, ya sea una cinta de casete, una bolsa de chupachups, una botella de plástico o un tubo de pasta de dientes... y hay otras veces que sólo una cremallera es suficiente para tenerme entretenido.


Y por si alguien tiene dudas, aquí os dejo la prueba de que está hecho con una sola cremallera...


Aunque no quedé satisfecho hasta el segundo intento, creerme... ¡es más fácil de hacer de lo que parece!

miércoles, 13 de febrero de 2013

Chupachups manía (ref.026)

Ya os he dicho en alguna ocasión que tengo tendencia a guardar ciertas cosas que la gente normal suele tirar a la basura en cuanto puede. Yo no. Me autoengaño llamándolo "síndrome de Diógenes creativo".

Esta vez hago un poco de trampa y no os enseño lo último que hecho sino algo que tenía a medias de terminar. Con un par de  bolsas de Chupa Chups, forro adhesivo de libros y una cremallera salió este monedero... ¡fácil y sencillo!


En mi pequeño "taller/almacen/armario" están esperando una segunda oportunidad las bolsas de Kg de ColaCao, de Picotas, papel de regalo de Kukusumusu y CállateLaBoca... ¡habrá que pensar en algo!

PD: ¡ya queda menos para que sepáis con qué blog amigo habrá colaboración periódica!

jueves, 24 de enero de 2013

Pongotodo grande (ref.023)

 Una variante más grande del pongotodo que os enseñé ayer aquí y que me sirvió para preparar el tutorial que podéis ver en la sección de HazloTúMismo.


Utilidades puede tener varias... a mi se me ocurre que guardando lápices de colores y trozos de papel, puede servir para que los padres con niños pequeños puedan llevar un estuche para que sus hijos pinten cuando se aburren, con la facilidad de que para guardar los lápices pueden hacerlo por el tapón de la botella.

Por cierto, esta botella también tiene sus kilómetros recorridos, viene de Londres y también hizo el viaje a España con la idea de pasar por mi "pequeño taller".

Y aquí os dejo el enlace al HazloTúMismo, ¡para que os animéis a hacer el vuestro propio!


HazloTúMismo - Pongotodo


 Allá vamos con el tutorial prometido, con una variante de lo que os enseñé ayer aquí, y que podéis ver como más detalle aquí. Es muy sencillo de hacer y no requiere grandes habilidades manuales, sólo un poco de paciencia.

 Los materiales que necesitaremos son los siguientes:


NOTA SOBRE LOS MATERIALES:
- Para este caso en concreto sólo he utilizado una botella de plástico pequeña (500ml); para el que os mostré ayer, las bases de dos botellas iguales... todo dependerá de lo que queráis hacer.


PASO 1: con un rotulador permanente fino marcamos la línea de corte sobre la botella (podemos ayudarnos de una regla flexible o un folio/cartulina). Con el cúter cortamos la botella en dos siguiendo la línea trazada.

PASO 2: nuevamente con el rotulador permanente marcamos una serie de puntos, a la misma distancia entre si y a la misma distancia del borde, en ambas mitades de la botella (igualmente podemos ayudarnos de una regla flexible o de una tira de papel en la que hayamos marcado puntos equidistantes).


PASO 3: con la ayuda del punzón (o de una aguja grande), y tras pasarlo por la llama de la vela o mechero, vamos haciendo agujeros pasantes en los puntos que habíamos marcado antes con el rotulador (éste es el paso para el que os decía que os haría falta algo de paciencia, dado que sólo podréis hacer 2 ó 3 agujeros cada vez que calentéis la aguja).
NOTA: ni que decir tiene que, si vais a usar la aguja, os conviene cubrir el extremo por donde la vais a coger... ¡u os quemaréis!
PASO 4: con el hilo y una aguja más pequeña vamos fijando (o cosiendo) la cremallera a una de las mitades, a través de los agujeros que hicimos antes. Técnica no tiene ninguna, simplemente es uno por arriba, uno por abajo... y así hasta dar toda la vuelta. Tras esta primera vuelta podemos dejarlo así o darle otra vuelta más por los huecos que quedaron libres (es lo que véis en la foto 4).


PASO 5: con las mismas instrucciones del paso 4, fijamos la otra mitad a la cremallera.

PASO 6: muy posiblemente habrá una zona donde se juntan los extremos de la cremallera, que hará las veces de bisagra y que no quedará muy bien. Bastará con coserle un trozo de tela, restos de la cremallera si la cogisteis más grande de la cuenta o, como en este caso, un pedazo de fieltro (aprovechando nuevamente los agujeros que hicimos antes y usamos para fijar la cremallera).


Ha sido sencillo, ¿no? Y con estas mismas instrucciones podéis hacer también los estuches de pasta de dientes que tanto llamaron la atención (¡éstos!).

miércoles, 23 de enero de 2013

Pongotodo (ref.022)

Mientras acabo de preparar las fotos para el tutorial prometido, os dejo con una variante de lo que mañana os enseñaré cómo se hace: un pongotodo reciclado.

Si afináis la vista os daréis cuenta que esta especie de estuche está formado por la base de dos botellas y una cremallera, ¡nada que no hayáis visto antes en Tótum Revolútum!


Las botellas tienen su historia y sus kilómetros recorridos. En un viaje a Roma, hace ya unos años, compramos refrescos para acompañar los bocadillos de la comida. Las botellas eran de color naranja y me dió por guardarlas pensando en utilizarlas en alguna manualidad. Y como cuatro botellas ocupaban demasiado espacio, pues a cortarlas con lo único que teníamos en el hotel: las llaves de la habitación... ¡quién pasara el escáner a la maleta en el aeropuerto seguro que no entendía nada!

sábado, 10 de noviembre de 2012

Con sabor a clorofila (ref.010)

Ahora ya no sólo guardo algunas bolsas de Chupa Chups, ColaCao o M&M's, sino también los tubos de pasta de dientes... ¡parece que mi manía de ponerle cremallera a todo no tiene límites!

 

Para que os hagáis una idea, en el estuche caben perfectamente tres-cuatro bolígrafos y en el monedero tanto como se quiera dejar de grande. Eso si, por mucho que se limpie, queda olor a clorofila... ¿será eso lo que se entiende por "dinerito fresco"? =p

jueves, 25 de octubre de 2012

Casete-tarjetero (ref.009)

Hay veces que tengo manualidades empezadas y pasa mucho tiempo hasta que las termino. Ésta era una de ellas... y tardé poco en recordar el motivo de su abandono en el cajón: el pegamento de contacto y yo no nos llevamos "suficientemente" bien.

Por lo demás, como otras tantas veces, ví la idea en algún blog de manualidades y quise intentarlo, aprovechando que todavía quedaban por casa viejas cintas de música. Tan "sencillo" como desmontar un casete, quitar con un cúter las piezas de plástico que estorbaban y pegar la cremallera y una tira de tela (para la "bisagra"). Usé pegamento de contacto por su resistencia, pero olvidaba que deja mancha si cae fuera de su sitio (y no se quita bien del todo), que necesita que estés pendiente más tiempo para que se pegue donde quieres y que con la tela no se lleva especialmente bien... así que será difícil que repita experimento.


A raíz de esto vinieron más intentos de poner cremalleras a objetos y envases poco habituales, más sencillos y con mejores resultados, es cuestión de tiempo que los suba al blog.